26 de mayo de 2014

Diagnostico de un polígono en Ecatepec de Morelos

Recientemente he tenido la oportunidad de acudir al Municipio de Ecatepec de Morelos, en el estado de México. Este municipio tiene una población al 2010 de 1.6 millones de habitantes, el motivo de mi visita es por motivos escolares, pero me ha llamado la atención siempre visitar nuevos lugares. Lo que a continuación presento son algunas de las impresiones que tuve durante mi visita a un polígono en particular, que asemeja una isla delimitada por avenidas como lo es Av. Carlos Hank, Circuito Mexiquense y Blvd. Rio de los Remedios con una población de 299, 114 habitantes.


Identidad

Durante una visita al municipio de Ecatepec de Morelos se puede evidenciar la identidad cultural y la apropiación simbólica del espacio. La imagen que a continuación muestro, refleja una parte de la heterogeneidad de actores sociales en el vecindario. Al interior de este polígono la estructura de la población es adulta, el 71% de la población tiene entre 15 y 64 años, según datos del INEGI.



Medio Fisico

En el polígono, con información del Marco Geoestadístico Nacional del INEGI, existen sólo dos áreas verdes que corresponden a deportivos, los cuales ocupan un área de 1,838 m². En Ecatepec lo que hay en abundancia son camellones, estos suman un área en el polígono de 613,977 m². Lo anterior significa un reducido espacio de área verde por habitante (1 m²/0.3 Hab.), sin embargo por cada 2.4 habitantes al interior del polígono de estudio, hay un m² de camellón (1m²/ 2.4 Hab.). Si bien algunos camellones contienen áreas de recreación y descanso, la presencia de vegetación o flora es escasa o se encuentra en malas condiciones.  En estos camellones se encuentran la mayor parte de las actividades recreativas o de esparcimiento. También hay muchos camellones en desuso, sin áreas verdes, usados como estacionamiento o talleres mecánicos. La presencia de basura, actividades irregulares y bajo mantenimiento son elementos que también caracterizan estos espacios.

Camellón sobre Av. Guadiana

Distribución de Áreas en Ecatepec y polígono de estudio
Tipo
Ecatepec
de Morelos (m²)
Polígono (m²)

ÁREA VERDE
98,697
1,998

CAMELLÓN
2,031,402
726,288

CEMENTERIO
445,373
188,200

CENTRO COMERCIAL
5,421
0

CENTRO DE ASISTENCIA MÉDICA
89,383
6,856

DEPÓSITO DE DESECHOS
2,025
0

ESCUELA
950,253
132,977

ESTACIÓN DEL METRO
32,747
25,707

INSTALACIÓN DEPORTIVA O RECREATIVA
268,809
0

INSTALACIÓN DIVERSA
1,983
0

MERCADO
378,843
210,714

PALACIO DE GOBIERNO
2,550
0

PLAZA
103,269
4,306

SUBESTACIÓN ELÉCTRICA
2,193
0

TEMPLO
41,884
5,873

                          Elaboración propia a partir del Marco Geoestadístico Nacional 2010, INEGI

Movilidad Urbana

En el polígono existen cinco puentes vehiculares, los cuales cruzan la Av. Central y Av. Carlos Hank. Tres de estos puentes vehiculares conectan con estaciones de Metro. Las estaciones son Muzquiz con 17%, Ecatepec con 6% y Cd. Azteca con el 14% de afluencia total en la Línea B. De acuerdo con cifras del STCM, estas estaciones tuvieron la mayor afluencia durante el último trimestre del 2013. Lo anterior se refleja en la cantidad de paraderos adaptados en las salidas de dichas estaciones y debajo de los puentes vehiculares. El transporte público (de mediana y baja capacidad) convive con el comercio informal y puestos de comida; un espacio cuyas reducidas áreas verdes son resguardadas y mantenidas con donativos de los transeúntes o viajeros que utilizan este espacio para tomar el último medio de transporte que los llevará hasta su hogar. La movilidad es complicada porque no se consideraron estos espacios como nodos de transporte, lo que dificulta, el desplazamiento de los habitantes.
Bajopuente en Metro Ecatepec

Economia Formal

En cuanto espacios recreativos, Plaza Center es un centro comercial en el poligono que diferencia de otros, sorprende por su amplio corredor, sus tiendas poco convencionales, su zona de comida con la posibilidad de tomar cerveza y la poca afluencia de visitantes. se debe acalrar que aquí hubo una confusión ya que mientras que la información oficial no menciona la existencia de un centor comercial al interior del poligono, los hechos demuestran lo contrario. Es un complejo de aproximadamente 3.68 ha. con planta baja y un piso superior que escasea de tiendas, gente y en algunos tramos se encuentra cerrada. El primer centro comercial parcialmente abandonado que me he encontrado y que más ha llamado mi atención; un complejo con amplios espacios que no ha visto una inversión estable en los últimos años. Las tiendas de Videojuegos y Comics son los negocios que parecen atraer a la mayor cantidad de gente y que han logrado una estabilidad económica en este espacio (sin duda un sector económico que desconozco y al que pronto me integraré). 
Center Plaza

Center Plaza

Vivienda

Las estadísticas muestran una cobertura de servicios al interior de la vivienda, en el polígono,  superior al 95%. En los límites del polígono, las condiciones de la vivienda y su interior complementan esta información. La seguridad es un tema abordado como un elemento que impide la convivencia en espacios abiertos y calles secundarias. Se aprovecha la cohesión social para la creación de mecanismos que contrarresten este escenario mediante el fraccionamiento habitacional.
Vivienda en condiciones precarias

Fraccionamiento

Finalmente este pequeño diagnostico conforma una serie de elementos que van desde el espacio público, la movilidad y su población. Lo anterior fue un primer acercamiento que deberá nutrirse con más visitas. 



5 de mayo de 2014

Bike Theft in México City: El robo de bicicletas en la ciudad de México

Recientemente he  escuchado del incremento en el robo de bicicletas en la ciudad de México. A través de grupos en redes sociales, cada vez es más común ver  los reportes de bicicletas robadas con foto de la bicicleta sus características, lugar y fecha del robo. El uso de grupos y redes sociales para denunciar el robo de una bicicleta mantiene la esperanza del ciclista por reencontrarse con su bicicleta  y no formaliza el proceso de denuncia; en parte porque denunciarlo con alguna autoridad, resulta tardado y no garantiza la identificación o recuperación de la bicicleta robada (al momento no he identificado algún caso de éxito).

Por otro lado, existe un mapa de bicis robadas, en donde se puede observar un gran número de denuncias administradas por Oscar, pero que los ciclistas denuncian cuando han sufrido de este delito (para denunciar da click acá). En el mapa se muestra información georreferenciada con registros de robos de bicicletas en la ciudad de México y en su zona metropolitana. El mapa cuenta con 259 denuncias de ciclistas donde el 97% son registros al interior de la ciudad de México y el 3% en su zona metropolitana.



Ver Bicis robadas en un mapa ampliado

Abajo, muestro el mapa donde se observa la concentración de registros sobre robo de bicicletas. Se puede decir que existe una concentración en la parte central de la ciudad de México, donde el mayor número de registros o denuncias se localiza. Los distritos que concentra el mayor número de casos son: La Zona Rosa con el 19% de casos, Condesa con el 11%, Zócalo con un 8%, Ciudad de los Deportes con 6%, Ciudad Universitaria, Buenavista, Viveros y Portales con el 5%, por último los distritos Del Valle y Chapultepec con 4% del total de registros. Contrariamente a lo que se pudiera pensar, los distritos con el mayor número de registros sobre robo de bicicletas, no son precisamente los distritos con el mayor número de viajes en este medio de transporte. Según la Encuesta Origen-Destino 2007[1], los distritos anteriormente citados sólo producen el 3.8% de los viajes totales en bicicleta, en la Zona Metropolitana del Valle de México[2].




No podemos concluir que a mayor número de viajes, mayor es la vulnerabilidad al robo de bicicletas por el área de gran tamaño y la ausencia de una metodología de análisis (como la correlación espacial o estadística), pero conocemos que estos distritos han aumentado su infraestructura ciclista (conformada por un programa de bicicletas compartidas, ciclovías y paseos  los fines de semana) lo que ha propiciado que sus habitantes usen la bicicleta como un medio de transporte. El robo de bicicletas es un fenómeno universalmente conocido por su impacto negativo en la toma de decisiones por continuar o dejar de viajar en bicicleta al trabajo, escuela o alguna otra actividad. También es el principal reto que necesita ser atendido y solucionado por las autoridades locales correspondientes en materia de movilidad y seguridad.

Finalmente, hace falta mucho por hacer, a fin de garantizar la seguridad de los ciclistas. La infraestructura ciclista, es una parte, pero se necesita de infraestructura  ciclista complementaria de calidad como los biciestacionamientos seguros, correctamente distribuidos o localizados en puntos estratégicos. Por parte del ciclista, este deberá contar con un candado que garantice el resguardo de la bicicleta y sus componentes. Nicolas Mercat (2003) comparte los resultados de un estudio con la intención de identificar algunas consideraciones para enfrentar el robo de bicicletas, en donde:

1.   Se debe considerar el candado, para asegurar un tipo de bicicleta (las bicicletas urbanas parecen ser las mas susceptibles a ser robadas)
2.    Uno de cada dos robos fueron realizados en el espacio público
3.    La mayoría de los afectados eran estudiantes
4.    90% de la infraestructura ciclista de resguardo se encontraba en malas condiciones
5.    Las denuncias de bicicletas robadas se consideraban como cualquier otro tipo de  robo por parte de las autoridades y no se lograba elaborar un perfil del ladrón de bicicletas ni metodología de investigación para almacenar las características de la bicicleta robada ni encontrarla.

Para ver infográfico Da click acá. To see infographic, click here





[1] Esta es la única fuente de información disponible para conocer el número de  viajes en la ciudad de México y su zona metropolitana.
[2] Nombre con el que se conoce a la ciudad de México y su zona Metropolitana, en la que también se incluye la entidad del Estado de México.

6 de abril de 2014

Survey and Gender in urban mobility / Encuesta y Perspectiva de Género en la movilidad urbana.


"The onus should be on men to stop harassing women, not on women to escape them"
Anastasia Loukaitou-Sideris (2009)

Fuente: "Spike Vest" 
Ha pasado casi un mes desde que se celebró el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo). He estado ocupado con actividades, pero no deseaba perder la oportunidad de conocer a partir de una encuesta, la percepción de seguridad de las Mujeres en el transporte público.  De ahí que haya realizado este ejercicio durante la semana siguiente al 8 de marzo, recibiendo un total de 40 respuestas por parte de mujeres que decidieron colaborar respondiendo cinco preguntas que reflejan de forma somera, la percepción de seguridad de la mujer en el transporte público de la ciudad de México. A  todas ellas, LES AGRADEZCO SU PARTICIPACIÓN. Esto no sólo es un ejercicio, sino que forma parte de un intento por integrar la perspectiva de género (necesaria en muchas ocasiones) en la agenda de la planeación y la movilidad urbana.

La movilidad urbana es considerada actualmente un derecho universal en distintas ciudades. Esta nos permite desenvolvernos en un entorno, realizar nuestras actividades cotidianas y hace que nos desprendamos de nuestro lugar de residencia (que si bien puede ser disfrutado en su interior, esta satisfacción siempre es comparable con otros lugares de referencia); de ahí la riqueza cognitiva o empírica de la que un@ goza cuando viaja a otros lugares, dentro como fuera de tu calle, colonia, entidad o país. Sin embargo, la movilidad es percibida y realizada de distinta forma por mujeres y hombres. El debate surge a partir de la vulnerabilidad femenina al desplazarse en entornos inseguros, lugares de alta aglomeración donde la integridad física de la mujer es agredida y las medidas puestas en marcha en diferentes ciudades como Río de Janeiro, Japón, India, Londres reflejan como este fenómeno se ha incorporado a la agenda urbana de forma gradual. 

Mujeres e Inseguridad (La encuesta)

Para contextualizar este post, me di a la tarea de realizar una encuesta en línea, la cual pueden consultar aquí; misma que algunas mujeres vía mail y redes sociales contestaron (véase resultados al final de ese post). Afortunadamente la respuesta fue buena y el ejercicio (considerando su limitaciones) me permitió comprender la complejidad del tema, la percepción de la inseguridad de las mujeres en el transporte público y lo más interesante, provocó un cambio de mi perspectiva al momento de analizar los resultados. Fueron en total 40 encuestas y las preguntas fueron:

1.- ¿Te sientes segura tomando el transporte público? Donde  resalta que el 48% de las mujeres contestó que se sienten seguras viajando durante el día, pero trató de evitar usar el transporte durante la noche, un 23% se siente usualmente segura y un 20% se siente segura en el transporte público, pero no en los sitios de espera estaciones, paradas de camión etc. De ahí la importancia de contar con horas de llegada y salida de transporte que en otros países funciona con el uso de aplicaciones móviles.

2.- ¿Has visto o sido víctima de la inseguridad (violencia verbal o física) en el transporte público? Un 45% ha visto y ha sufrido actos de inseguridad en el transporte público, un 23% No ha visto ni ha sufrido inseguridad en el transporte público, 18% sólo ha visto y el restante 15% ha sufrido sólo actos de inseguridad en el transporte público. Lo anterior resulta interesante por el alto porcentaje entre las mujeres quienes sufrieron o vieron actos de violencia hacia la Mujer y quienes no han presenciado o visto algún tipo de estos actos.

3.- ¿En tu experiencia, cual crees sea el transporte público más seguro para las mujeres? A lo que respondieron un 19% a favor del Metrobús que coincide más adelante con cifras de una encuesta sobre integridad física del género femenino, seguido de un 15% para el Metro, 5% RTP y sólo un 1% para las Combis. Aquí tuve mi primer error al no considerar el automóvil, pero deseaba enfocarme sólo a transporte público, aunque si mencioné Taxis y no obtuvo una respuesta positiva.

Por último ¿Qué crees que mejoraría la seguridad del género femenino en el transporte público? Esta pregunta resultó interesante ya que pensar en la continuación de vagones, camiones y espacios segregados para las Mujeres me resultaba lo más viable a continuar, sin embargo mi muestra se encuentra proporcionalmente con un 13% a favor de la mejora de las condiciones físicas de las plataformas, paraderos, iluminación, un 11% pedían más elementos de seguridad, 7% de las encuestadas deseaban que continuará la política de servicios de transporte exclusivos, lo cual me parece entendible y 7% no considera ninguna de las anteriores como medida. Finalmente un 2% de las encuestadas pedían cámaras de seguridad en el transporte público, situación que en lo personal vería con mayor éxito, al contar con un material visual de referencia para identificar actos delictivos y castigarlos. 

Para ver los resultados resumidos, vea el infográfico al final de este post.

La movilidad realizada por Mujeres en cifras.

La última Encuesta Origen-Destino del año 2007 arroja que para la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), el 28% de los viajes en transporte público lo realizan mujeres y un 29 % su contraparte masculina. Si bien no existe una diferencia visible en los patrones y cifras a escala metropolitana, los patrones de viaje por género cambian de forma gradual a nivel entidad. Así, el género femenino representa el mayor porcentaje de usuarios del transporte público con un 17% en la ciudad de México, mientras que en el Estado de México, los hombres usan con mayor proporción el transporte público. Por otro lado, los porcentajes de viajes en transporte particular muestran un mayor número de viajes realizados por el género masculino en la ZMVM (25%), manteniendo su diferencia con las mujeres, incluso a nivel entidad. Lo anterior demuestra como el género femenino es el que mayor número de viajes realiza en transporte publico en la ciudad de México y que es el género que menor número de viajes realiza en vehículos particulares a nivel metropolitano (Véase siguiente tabla).

Porcentaje de Viajes por tipo de transporte, género y entidad de origen

Publico
Privado
ZMVM

H
M
H
M
ciudad de México
15.9
17.4
12.7
10.5
56
Estado de México
12.7
10.5
11.9
8.6
44
ZMVM
29
28
25
19

Elaboración propia a partir de la EOD 2007

La Mujer y el transporte Público.

Las mujeres podrían estar orgullosas de ser el género que más utiliza el transporte público, pero estudios, reportajes y diferentes experiencias por las que han pasado; hacen que el tema de la movilidad urbana sea re-considerada como una actividad que debe evitarse en diferentes horas del día, en ciertos lugares o realizada bajo ciertas condiciones. Particularmente la inseguridad y el espacio personal son dos cosas que las mujeres han sufrido cuando viajan en el transporte público. Los escenarios al igual que el origen del miedo de las mujeres por el uso del transporte público pareciera ser contraproducente; es decir, muchas mujeres no viajan en horas pico por el contacto frecuente de vagones o autobuses llenos y también muchas temen de sus seguridad en espacios sin gente a su alrededor, mencionemos el caso de las paradas de autobús en la noche o la espera en las plataformas del Metro de la ciudad de México.

Fuente 


El peligro como la vulnerabilidad física, el flujo de personas, las actividades, las colonias, la ocasión, la vestimenta y una variedad de condiciones, determinan la decisión de una Mujer por salir de noche con sus amig@s, disfrutar de un viaje en el Trolebús nocturno[1]; pero lo más importante, la Mujer deja de confiar en el servicio de transporte público. Anastasia Loukaitou-Sideris (2009) ha demostrado en un estudio que las Mujeres que han sufrido o visto actos de violencia en el transporte público, influye en su decisión por la compra de un vehículo particular para trasladarse a sus actividades cotidianas, contribuyendo al impacto urbano derivado de los crecientes índices de motorización en la ciudad.

Medidas de protección a las Mujeres.

"Programa Atenea": Fuente
En la actualidad, pocos son  los servicios de transporte en la ciudad de México que registran cifras o denuncias sobre algún tipo de agresión o violencia hacia el género femenino, pero se cuenta con información del 2008 al 2013 en el Metro que reportó 1,902 delitos de acoso o abusos sexual, donde el 94% eran Mujeres (El Universal, 2013). El sistema Metrobús menciona haber realizado un encuesta entre mujeres que usaron este transporte y reportaron que un 90.8% de sus encuestadas siente que en Metrobús, su integridad física y moral están protegida (Metrobús). En ocasiones, las mujeres que deciden no denunciar una agresión se deben a su proceso tardío, una falta de respuesta y castigo por parte de las autoridades hacia el agresor. A partir del 2008, el programa “Viajemos Seguras”, se considera la coyuntura, al igual que la vía para mitigar, atender y sancionar la violencia sexual cometida contra las mujeres que viajan en el transporte público de la Ciudad de México (Inmujeres).

"Vagones exclusivos para Mujeres" Fuente


Algunas de las acciones que se originaron con la puesta en marcha del programa “Viajemos seguras” fueron la instalación de Módulos de Atención y Denuncia sobre casos de Abuso Sexual en estaciones del Metro; algunas de las acciones de este modulo fueron la intervención en crisis,  asesoría jurídica en el momento, remisión de probable responsable a la instancia jurídica y acompañamiento de la víctima. Finalmente, la política que ha ganado mayor popularidad, pero que no ha aumentado la confianza de las mujeres en el transporte público es  el “Servicio exclusivo para las mujeres en los transportes” RTP[1], Metrobús y finalmente en el Metro. El debate de estos programas es delicado porque involucra la segregación física de ambos géneros, la discriminación positiva, implica una subutilización de la flota vehicular (caso de los camiones RTP) y no existe información alguna que permita evidenciar los beneficios[2], también desvían la atención de los victimarios quienes deberían de ser castigados y separan las víctimas (mujeres) en espacios de uso exclusivo[3], donde se siguen dando casos de violencia y abuso hacia y entre las Mujeres[4]; como señala Anastasia Loukaitou-Sideris (2009) “La responsabilidad debe estar en los hombres de dejar de acosar a las mujeres, no a las mujeres en escapar de ellos”. Uno de los retos es precisamente establecer políticas públicas y urbanas con enfoque de género que no terminen en una segregación, un programa de sensibilización del género masculino y mecanismos de castigo más eficaces.

Acciones sugeridas y políticas Enfoque femenino en la movilidad urbana


Espacio físico


Si bien a lo largo de este post se han bosquejado los argumentos principales sobre las condiciones de las Mujeres en el uso del transporte público. Es necesario incorporar un enfoque de género en la agenda de la planeación y de la movilidad urbana a fin de comprender su vulnerabilidad en el transporte público. Gil Valentine (1989), menciona que esta vulnerabilidad se origina por dos escenarios específicos que son 1) espacios cerrados como estacionamientos, pasajes subterráneos y estaciones del Metro y 2) espacios desérticos, sin mantenimiento, deteriorados, sin alguna actividad humana, obscuros y con ausencia vigilancia. Así, un elemento primordial que las mujeres identifican para sentirse inseguras es el espacio físico en el que se encuentran para tomar el transporte que las lleve a su lugar de destino. Son estos espacios que no permiten una vista completa del entorno donde se encuentran, donde existen esquinas u objetos que impiden una correcta visibilidad, situación que hace que las mujeres perciban cierto grado de inseguridad ante la falta de una salida y control de su entorno.

Espacio social

El peligro y vulnerabilidad constante de las Mujeres en el transporte público también forma parte de los procesos de socialización. Así buena parte de su vulnerabilidad se debe a una estigmatización de los espacios y a los procesos de aculturación del género femenino; especialmente cuando la misma sociedad ha convencido al género femenino de su desventaja en el entorno urbano, donde no puede ir a ciertas horas, donde existen cierto tipo de gente y que sólo bajo ciertas condiciones se puede garantizar su seguridad (Lynne Johnson, Chicago Foundation for Women). Por otro lado, las condiciones socioeconómicas influyen en la movilidad urbana y la posibilidad  de alternativas para desplazarse; es decir, no existen las mismas alternativas de transporte para una mujer que habita en la periferia de la ciudad de México que aquella que sale de trabajar temprano, sin hijos y que habita en lugares con altos grados de accesibilidad. Se necesita del género femenino en puestos estratégicos que acompañen el diseño y planeación de políticas a fin de reducir la brecha e inequidad de género en las ciudades; las cuotas de género son un comienzo. Loukaitou-Sideris (2009) ha demostrado en una encuesta realizada a agencias e instituciones de transporte, la apropiado del género masculino, de ahí una relación positiva entre la ausencia de un diseño del espacio y de la movilidad urbana, orientada a un mejor confort y seguridad del género femenino.



Politicas

Fuente
Entendiendo lo anterior como un proceso inacabado por su constante actualización y como campo potencial de acción para la población interesada en cambiar este escenario. Existen políticas que se pueden introducir con la finalidad de integrar un enfoque de género en la planeación urbana en materia de transporte, mejorando la experiencia de viajar del género femenino. Se puede mencionar que el diseño de espacios accesibles y localizados en espacios estratégicos es una herramienta fundamental ya que en áreas con altos flujos de personas, alta visibilidad y actividades, reducen la vulnerabilidad por parte de las mujeres. Si comparamos esto con los resultados de la encuesta, el 33% de las encuestadas mencionaron la mejora de las condiciones físicas de los sistemas de transporte como un elemento importante que mejoraría su seguridad.

El uso de la tecnología es una herramienta que propicia la seguridad de un espacio; claro ejemplo  son los botones y alarmas de emergencia, las cámaras de vigilancia  en estaciones, paraderos y plataformas de espera; cabe mencionar que en la encuesta que realicé, estas herramientas no convencieron en su totalidad, salvo un 5% de las encuestadas. También el uso de aplicaciones y un esquema de transporte con información de horas de llegada y salidas de transporte forman parte de mecanismos que el género femenino puede utilizar a su favor para reducir los tiempos de espera en espacios poco seguros o incómodos.

En cuanto  a las políticas se ha mencionado la dotación de un mayor número de elementos de seguridad en las entradas, salidas y estaciones de transporte; un 28% de las encuestadas mencionó esto como un elemento de mayor seguridad. Se debería de consolidar una seguridad integral, no sólo al interior de los sistemas de transportes, sino también en áreas de conexión con un segundo medio de transporte o los mismos estacionamientos, sin embargo la falta de recursos humanos e ingresos podrían no hacer viable esta opción. Por otro lado la presencia de población de escasos recursos e indigentes es un factor que las mujeres identifican como situación necesaria de vigilar.

Finalmente los programas de sensibilización y educación son necesarios para evitar que los abusos hacia el género femenino sean vistos como parte de una normalidad en el transporte publico y en cualquier espacio o lugar. Situación que en lo personal se ha debatido muy poco por lo delicado del tema ya que la respuesta de mayor éxito son los programas de transporte exclusivos que aceptan la conducta del género masculino, ofreciendo a la mujeres salidas inmediatas y no respuestas como lo serían los mecanismos que van desde la ostración social, hasta la vigilancia y coerción de estos actos en el transporte público (Véase video de Supercívicos). Los sistemas de transporte deberían de cooperar con organizaciones civiles e instituciones para elaborar campañas de concientización, información y denuncia de incidentes o actos delictivos que se susciten y hacerlos visibles en la sociedad. Finalizo este post haciendo mención de un video  (<- denle clic) para el empoderamiento del género femenino a temprana edad; esperando sus comentarios sobre este post y sobre lo debatible del tema.




[1] La ciudad de México ha avanzado gradualmente en el tema del transporte nocturno y ha rescatado un servicio de transporte (Trolebús) que ha dejado de gozar de viajeros por el surgimiento de otros tipos de transporte, aunque en otro momento hablaré de ello.
[2] Eran 67 unidades operando y beneficiaba a 22, 889 pasajeras
[3] En lo personal, he visto un mayor número de agresiones en los vagones exclusivos de Mujeres que en los Mixtos.

22 de febrero de 2014

México Traffic Calming: ¿Peatonalización o Pacificación del Transito? El caso de calle 16 de Septiembre.


Peatonalización en el Centro Histórico.

Calle Fracisco I. Madero
En el  Plan Integral de Manejo del Centro Histórico de la Ciudad de México (PIMCHCDMX) del 2011 se decidió entre las líneas estratégicas de intervención, la peatonalización de calles, al interior del Centro Histórico (C.H.). Las primeras experiencias de peatonalización fueron en las calles de Madero, Regina y Alhóndiga. La justificación de la peatonalización fueron la existencia de Vegetación enferma, Iluminación deficiente, Pavimentos Dañados y Mobiliario Urbano dañado (PIMCHCDMX, 2007). El objetivo se dirigía principalmente al empoderamiento del peatón, en ambientes amigables y seguros. El reto que enfrentaron estas primeras experiencias de peatonalización fueron los consensos entre actores de la sociedad civil, comerciantes y vecinos, quienes dudaban, en ese momento del éxito de este tipo de políticas públicas. Evidentemente del 2000-2006, se peatonalizó un área de 3,500 m2 que va en crecimiento.

Calle 16 de Septiembre

Visita a calle 16 de Septiembre

Hace una semana me di la vuelta por el Centro histórico de la ciudad de México. Ahí observé los principales cambios de la calle 16 de septiembre, después de haber sido “peatonalizada” o al menos fue lo que se manejó en diferentes medios. Lo primero que vi fueron las isletas que colocaron en medio de las calles perpendiculares a 16 de septiembre, posteriormente vi los bolardos que se repetían cada 2 o 3 metros y después identifique el ensanchamiento de la banqueta (a nivel de piso) que ahora me permitía apreciar lo alto de los edificios y cualquier otro detalle que uno hubiera dejado pasar en un espacio peatonal más reducido. Mi gusto terminó cuando la gente que caminaba por en medio de la calle se hizo a los lados, por dejar pasar dos vehículos que salían de los estacionamientos, ubicados sobre esta calle. Así, más allá de identificar a la calle 16 de septiembre como una calle “Peatonal” dispuesta al fracaso ante el paso de vehículos motorizados, esta debería de considerársele como uno de los primeros ejercicios de la ciudad en donde se usan estrategias de Pacificación de transito, para mejorar la calidad de vida y seguridad de los peatones y los ciclistas.

Calle 16 de Septiembre

Mobiliario urbano introducido en calle 16 de septiembre.

Entre algunos elementos que cambiaron la estética de la calle 16 de septiembre se encuentran en primer lugar, los bolardos colocados cada uno a cierta distancia que separa el flujo vehicular del peatonal, por otro lado resulta agradable el ensanchamiento de la banqueta ya que las parejas y familias pueden caminar e ir platicando o contemplando el paisaje sin la probabilidad de ir en filas o chocando continuamente con otros transeúntes. La textura del pavimento también cambió y es diferente de lo que uno puede encontrarse en otras calles peatonales. Tanto la vialidad como la banqueta, ambas se encuentran a nivel de piso para una mayor accesibilidad de personas con discapacidad motriz, al igual que semáforos con alertas sonoras en el cambio de luz para la población con discapacidad visual.  Algo que ha sido puesto en muchas otras calles peatonales, salvo en calle Alhóndiga son los Revos o Lomos; similares a los “Topes”, colocados al mismo nivel, lo que permite cruzar las calles perpendiculares a calle 16 de septiembre sin la necesidad de bajar de la banqueta y también tiene la función de reductores de velocidad para los automovilistas. Al cruzar estas calles se encuentran los Islotes en medio de la vialidad, colocados para la seguridad del peatón (que dudo decida quedarse en medio de la vialidad toreando carros y camiones). Otros elementos que se introdujeron son las Cajas-bici, para resguardo y espera del cambio de luces. No hay ciclovias, lo que indica que 16 de Septiembre se encuentra bajo los principios de una Calle compartida. También se puede encuentrar a nivel de piso con pintura blanca, la señalización de una Zona  20 , correspondiente a la velocidad limite permitida.

Calle 16 de Septiembre

Si Pacificación del Tránsito, no semi-peatonalización.

La razón principal de este post es cuestionar la calle 16 de septiembre como un espacio peatonal o semi-peatonal, cuando existen flujos vehiculares y aproximadamente 9 estacionamientos que no fueron re-ubicados. Así, cuando la gente camina por la calle 16 de septiembre y ante el desconcierto de la función de los bolardos, pero seguros de que es una calle “peatonal”, algunos caminan sobre la vialidad, llevándose un susto cuando ven al vehículo o motoneta detrás de ellos, lo miso sucede con las bicicletas. Si bien no considero lo realizado en esta calle como un proyecto fallido, pienso que si está mal orientado y no ha gozado de una correcta comunicación del concepto que fue  conjuntamente realizado por ITDP México y que hasta hace una semana dijo que era un proyecto de calle de prioridad peatonal, más no con elementos de Pacificación del Transito que también es uno de los instrumentos puestos en marcha en diferentes ciudades y que ITDP México elabora como organización para el ramo de seguridad vial.

Medidas de Pacificación de Trafico. (Fuente: trafficcalming.org)


Islotes en calle 16 de Septiembre

La Pacificación del Transito ha surgido a partir de mediados y finales del siglo XX en ciudades europeas como Amsterdam, que ante la cantidad de accidentes de tránsito, buscaron la manera ideal de reducirlos mediante el re-diseño de calles. La finalidad de esto era y se considera actualmente como una estrategia de la planeación y el diseño urbano con miras a modificar la conducta del automovilista a fin de que se respeten las normas viales, mejorando así las condiciones de seguridad de los peatones, reducción de accidentes y minimizar la velocidad del vehículo. Mucho de lo hecho en calle 16 de septiembre está relacionado con estas medidas de seguridad, como lo son las zonas 20 (importadas directamente de E.U. y Reino unido del programa 20´s plenty for us), pero que comúnmente en México, sobre todo en Cholula-Puebla se conocen como Zonas 30.  También se encuentran la colocación de bolardos,  El ensanchamiento de la banqueta, la reducción de carriles, cruces peatonales, islotes, las texturas del pavimento y al mismo nivel y finalmente las cajas-bici.

Diseño de Planta de la calle 16 de Septiembre con acotaciones aproximadas.

Comentarios finales


Si bien y como he venido mencionando a lo largo de este post, lo que se hizo en calle 16 de septiembre no puede considerarse una política de mejoramiento urbano, de semi-peatonalización o peatonalización. La mayor parte de elementos como mobiliario urbano y señalización en esta calle, provienen de una lógica del diseño urbano correspondiente a la Pacificación de Transito o (Traffic Calmming), al concepto de Calles compartidas (Shared Streets) y Calles completas o (Complete Streets), más no de una peatonalización. Es la falta de comunicación sobre las implicaciones (sobre todo positivas) de una calle con Zonas 20, o bolardos, al igual que calles de tráfico compartido, lo que reduce en gran medida el impacto social que podría generar este tipo de acciones; como catalizadores para integrar estas medidas, en un mayor número de calles y a las afueras del Centro Histórico. Queda ausente la justificación de porque tendría que ser la calle 16 de septiembre, la primer experiencia al respecto de estas políticas de calles compartidas, de uso mixto y pacificación de transito; es decir, a caso  surge de una lógica de conectar calles peatonales (Gante y Motolínea con Madero) o es un mero ejercicio que no tomó en cuenta a los estacionamientos existentes y sus accesos que ponen en peligro constante a los transeúntes. El progreso del programa de peatonalización en el Centro Histórica proyecta más calles sin el flujo de vehículos, pero sin alguna señal de normalización o estandarización de diseño. Todas las calles peatonales, desde la textura del pavimento, la señalización y la forma de bolardos aparecen diferentes en cada calle peatonal. Otra situación que se observa es el atraso de algunas obras de peatonalización que en ocasiones su puesta en marcha han puesto en peligro a más de un peatón. 


Calle peatonal Talavera (retraso de construcción).










Peligro constante ante salidas de vehículos en Estacionamientos.



Póster de Peatonalización  del Centro Histórico de la ciudad de México

Calle 16 de Septiembre