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4 de noviembre de 2024

El incremento en la tarifa; una oportunidad única hacia un Sistema Integrado de Transporte en Oaxaca.

El miércoles 6 de noviembre entró en vigor el aumento de tarifa del transporte urbano en la ciudad de Oaxaca. Si bien este aumento impacta a más de un alto porcentaje de la población que se desplaza en transporte público; este incremento viene acompañado de un plan para consolidar un sistema integrado de transporte Citybus en Oaxaca. Entre los anuncios, la Secretaría de Movilidad (video1, video 2 y video 3) destaca la meta de reestructurar en su totalidad más de 30 rutas, concluyendo al 2028; se conformará una única ruta-empresa y se comprarán 50 nuevas unidades de más de 200 que se tienen consideradas para el primer semestre del siguiente año y cerrar la administración con un 20% de flota electrica.



Fuente: Imagen Propia

Un análisis de los periodos de aumento de tarifas en Oaxaca revela que, históricamente, el ajuste se realizaba cada tres años. La última tarifa autorizada fue en 2018, lo que generó una brecha de seis años sin actualizaciones. Esta situación, similar a la de otras ciudades, resultó en una flota vehicular obsoleta y una limitada profesionalización de los operadores. Desde la perspectiva de los transportistas, esto ha provocado una pérdida de ingresos, aumento de costos, abandono de rutas y deterioro de las unidades. Por parte de los usuarios, el transporte refleja décadas de un servicio que no ha podido satisfacer plenamente sus necesidades de movilidad, dejando un notable rezago.



Fuente: Elaboración propia a partir de un análisis hemerográfico

En el contexto nacional, Oaxaca se encuentra entre las ciudades con tarifas de transporte urbano más bajas, con un costo de $8.00, mientras que el promedio en el país es de $9.79. El reciente aumento a $10 acerca a Oaxaca a esta media nacional. ¿Qué sucedería si mantuviéramos esta tarifa? El continuar con una tarifa sin movimiento, sería insostenible frente a los costos de operación, por otro lado, impediría cumplir con el objetivo de compra de nuevos autobuses con mejor tecnología y la profesionalización de operadores para ofrecer un mejor servicio.


Fuente: Elaboración propia a partir de un análisis hemerográfico

Ante el aumento de tarifas, diversas ciudades han implementado medidas que combinan incentivos y restricciones para mejorar el transporte público. En Oaxaca, se busca pasar del modelo de operación hombre-camión al de ruta-empresa, comprometiendo a los transportistas a mejorar el servicio. Este cambio se alinea con la Política Nacional de Transporte Público, que diagnostica que el 85% de los servicios en el país operan bajo concesión, lo cual genera una baja calidad en el servicio, largos tiempos de traslado, uso excesivo de efectivo, inseguridad y altos costos ambientales.

Imagen: Comparativa en el modelo tradiciona v.s. el modelo de transporte integrado (Citybus en caso de Oaxaca)

Fuente: Política Nacional de Transporte Público Colectivo Urbano

Con la finalidad de poner un mayor orden ante el alza de tarifa, entre las acciones que otras ciudades han adoptado se encuentran la firma de acuerdos con concesionarios para la integración al sistema de transporte integrado (en este caso Citybus), la creación de mecanismos de sanción, supervisión a las alzas de tarifa no autorizadas, incentivar la revisión físico-mecánica y regularización de unidades de transporte y la capacitación teórica y práctica de operadores de transporte. Este aumento tarifario es una oportunidad única para lograr un arreglo institucional entre las autoridades y el transporte concesionado, priorizando la calidad y servicio hacia las personas usuarias.

La noticia aún es reciente, y el descontento de un sector de la población solo podrá abordarse con un seguimiento más cercano a las quejas ciudadanas y, sobre todo, con la implementación efectiva del plan para consolidar el Sistema Integrado de Transporte. Este plan ya ha comenzado con la puesta en marcha de cuatro nuevas rutas. Los datos y la opinión ciudadana son claros: más del 64% de los encuestados se manifestaron a favor de un aumento en la tarifa de uno o más pesos, siempre que se adquieran de forma permanente unidades como las de tipo "Híbrido" o "Diésel Euro VI" y fueran adquiridas de forma permanente y sustituyeran las viejas unidades. Cabe mencionar que estas unidades tuvieron sus pruebas de circulación hace unos meses en Oaxaca.


Fuente: propia. Unidades de prueba en Oaxaca

Las personas usuarias del transporte buscan la consolidación de un servicio moderno y eficiente que brinde un mejor futuro para la movilidad en Oaxaca y será clave que las personas concesionarias adopten un nuevo modelo y busquen transicionar hacia un sistema de transporte integrado que privilegie la eficiencia, la seguridad, el uso de tecnología actualizada, así como la ambiental y un buen servicio por parte de las personas conductoras.


Fuente: propia. Unidades de prueba en Oaxaca

Han pasado seis años desde la última actualización de la tarifa en Oaxaca. El abandono del servicio por parte de administraciones anteriores, la disminución en la demanda y el aumento de los costos operativos de las unidades han sido factores determinantes en la necesidad de este ajuste. Esta situación representa una oportunidad única para culminar la transformación del transporte urbano en Oaxaca, un modelo que podría replicarse en otras ciudades como Huatulco, Salina Cruz y Tuxtepec, donde el transporte urbano aún persiste pero enfrenta similares desafíos.


23 de enero de 2021

El Transporte Emergente al frente

Dedicado todas y todos quienes, con su labor, garantizan el traslado de las personas a su destino.

Era sábado 9 de enero del 2021 y la noticia comenzaba a aparecer en distintos medios. La Subestación del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro estaba incendiándose, personal del Metro estaba en proceso de ser evacuada por el Cuerpo de Bomberos. El balance arrojaba seis de las doce líneas de Metro fuera de servicio, un centro de control con daños mayores, y el deceso de una oficial en turno. A primera hora los grupos de chat del trabajo se activaron; entre ellos, los de enlace con la Red de Movilidad Integrada de la Ciudad de México, el chat del personal de análisis y planeación del transporte, el de operativos y otros más. El objetivo primordial en el corto plazo sería garantizar el traslado de alrededor de 1.4 millones, 54% respecto al total de personas usuarias del Metro.

Afluencia promedio diaria por Línea de Metro.


 
Fuente : Elaboración propia, a partir de operación, Metro 2020.

Sin fechas de restablecimiento del servicio Metro; la Secretaría de Movilidad (Semovi) en coordinación con la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) comenzó a redistribuir el parque vehicular de sus servicios regulares en las estaciones y las seis Líneas de Metro fuera de servicio; sin embargo, no sería el único organismo de transporte en contribuir. En este contexto y a marchas forzadas, por medio de videollamadas entre diferentes áreas de la Semovi comenzamos a plantear una estrategia integral para cubrir efectivamente el servicio de transporte en el mediano y largo plazo, hasta el restablecimiento total en las seis líneas de Metro. Con este texto; desde la perspectiva personal, trato de forma somera y hasta parcialmente, la experiencia detrás del trabajo de la estrategia de “Transporte Emergente”.

    Tras el incendio, la estrategia para garantizar el traslado de personas sin seis líneas de Metro comenzó con un Centro de Mando (CM) coordinado con otras dependencias y comunicando en tiempo real las afectaciones. Por otro lado, el equipo técnico comenzó por cruzar información con los Organismos de Transporte (compuesto por la Red de Transporte de Pasajeros, Sistema Metrobús, Sistema de Transportes Eléctricos, Corredores de Transporte) y las Rutas de Transporte Concesionado que operaban como servicios alimentadores o que corrían en paralelo con las seis líneas de Metro fuera de servicio para contactarlas y solicitar su apoyo en el traslado de personas.

    La capacidad técnica y experiencia del personal de la Semovi permitió trazar una ruta crítica para enfrentar la emergencia en materia de transporte, de manera sistemática. Se comenzó junto con los Organismos de Transporte a realizar los cálculos de dimensionamiento o tamaño del parque vehicular necesario para cubrir la demanda de millones de viajes en el Metro. Si bien se ha fortalecido a los organismos de transporte con más y mejores unidades; frente al volumen de usuarios del Metro se necesitaba más apoyo para cubrir la demanda de viajes, el cual encontramos en el Transporte Concesionado; aquel que con cada acción del Programa de Regulación puesto en marcha por Semovi, desde mediados del 2020 ha permitido tener un mayor nivel de comunicación, capacidad organizativa y supervisión en la operación.

Al concluir el trabajo de escritorio y tras las actualizaciones del diagnóstico compartido por el Centro de Mando, de carácter Interinstitucional, surgió la necesidad de acompañar al equipo en campo con otras dependencias como Instituto Nacional de Verificación Administrativa (Invea) y de SSC Tránsito en nodos con alta concentración de viajes. El equipo en campo permitió monitorear rutas de transporte de apoyo, características de unidades, sitios de ascenso y descenso, gratuidad del servicio a personas vulnerables, tarifas de cobro, accesibilidad del sitio, conflictos en materia vial, balizamiento, señalización y obras de mejoramiento.

Unidades de RTP en apoyo al Metro y la Red de Transporte Emergente
Fuente: Foto propia.

    Ese mismo día, a altas horas de la noche se desarrollaba una última reunión para definir roles y responsabilidades para comenzar la operación los siguientes días. La retroalimentación del personal en campo fue fundamental y con una comunicación constante  y a distancia, se obtuvo una Red de Transporte Emergente e integrada para ser implementada. La estrategia inició antes de las cinco de la mañana el lunes 11 de enero. Desde el Centro de Mando y con personal en campo se detectaron gradualmente áreas de oportunidad; entre ellas: mayor comunicación, información y señalización al usuario, cumplir con servicios de transporte programados, ampliar unidades en horas de máxima demanda, fortalecer las medidas sanitarias en el transporte, activar operativos de sanción y supervisión, entre otros. 


Foto propia: Jornada durante los primeros días

    Una de las tareas fundamentales del esquema de operación dentro de la estrategia  fue la comunicación e información en tiempo real, que permite, a la fecha, balancear la oferta de unidades en los 19 nodos de transporte y cumplir con la demanda de usuarios. Entre el personal que cubre la operación en sustitución de las líneas de Metro y los días; se ha manteniendo el ritmo de trabajo, cuidado las jornadas y facilitando turnos del ya reducido personal operativo en el contexto de la pandemia. De esta forma se pone atención al cuidado, el desgaste mental y físico; así como el compromiso por apoyar a la ciudadanía. 

Nodos de la Red de Transporte Emergente

Fuente: (Semovi, 2021)

   Un día ordinario comienza poco antes de las cinco de la mañana; el personal llega a un nodo, se cuentan unidades por línea, se abren las pasarelas del Metro para mejor transbordo y seguridad de personas usuarias, preparan el material como cubrebocas, gel, megáfono, reconocimiento de personal en turno, cuentan usuarios en fila, se comunican con la coordinación de otros nodos para reducir frecuencias de paso o confirmar relevos, preparan un reporte detallado; continuando hasta finalizar a la media noche, con los últimos autobuses moviendo a la gente a sus destinos. Sin el compromiso del equipo en campo para reportar constantemente en grupos de chat y diversos canales de comunicación, las métricas clave de operación como frecuencias, tiempos de espera de usuarios, ocupación de unidades y retrasos; sería imposible evaluar y mejorar cada día. 

    Derivado de esta estrategia interinstitucional, cada día por instrucciones de la Jefa de Gobierno a las 13 hrs se transmitirá un informe compartido con la Directora del Metro y el Secretario de Movilidad, comunicando  los avances para restituir las líneas del Metro y los pormenores de los Servicios de Transporte Emergente y cuyo formato se asimila a la “Tardeada del Transporte” donde se ve reflejado el trabajo de quienes con su labor, garantizan la operación de la Red de Transporte Emergente. 

    Entre los resultados por semana del despliegue de personal y coordinación se encuentran los tiempos promedio de espera de usuarios del transporte por línea que en horas de máxima demanda se han logrado reducir de 9.1 a 6.1 minutos, siendo esta mejora más evidente en servicios emergentes de Línea 3. En cuanto a ocupación se refiere y considerando la actual pandemia es importante mantener bajo este indicador, en este sentido, la ocupación promedio de unidades en las tres líneas ha permanecido por debajo del 60% durante la primera semana, mientras que la segunda semana esta se redujo a 49%, tendencia que se explica por la integración de más parque vehicular al igual que al despacho continuo de unidades por parte del personal.

Reporte de Operación de la Red de Transporte Emergente (22/01/2021)


Fuente: (Semovi, 2021)

    Estas mejoras en la operación, se complementan con testimonios aun más interesantes sobre la configuración de los viajes de los propios usuarios, tanto en notas de prensa que por un lado resaltan la adaptación y comprensión ante la ausencia del Metro y por otro lado la sorpresa de abordar unidades que nunca habían usado, como el Transporte Turístico (unidades de dos pisos que apoyaron a cubrir el servicio emergente de Línea 3). Otro testimonio durante mis guardias fueron los de una señora que a sus 40 años de usar toda su vida la estación de Metro Hidalgo; fue en este contexto que le permitió conocer las nuevas unidades de Trolebús de Eje Central que dejó de usar porque “tardaban mucho” y que ahora esta alternativa pudiera ser su nueva ruta.

Como mencioné al inicio, además de la Red de Movilidad Integrada se sumaron unidades de Transporte Concesionado, Transporte Escolar, Transporte Turístico y el Mexibús del Estado de México; aumentando frecuencias, reduciendo la ocupación de unidades y tiempos de espera. Así, desde la primera semana el parque vehicular de la Red de Transporte Emergente contaba con 1, 197 unidades, mientras que al 22 de enero el parque vehicular se incrementó a 1, 405 unidades (+17%) destinados a cubrir diariamente la demanda de viajes. De la misma forma, el personal en campo incrementó de 1, 550 a 2, 339 personas en actividades operativas y administrativas, entre ellas personal de Semovi, del Metro, Pilares, de los Organismos de Transporte, Secretaría de Cultura entre otras dependencias, participaron.

Parque vehicular y personal operativo de la Red de Transporte Emergente
(12/01/2021 y 22/01/2021)

Fuente: (Semovi, 2021)

Próxima estación, restablecimiento...

Es la madrugada del sábado, ha acabado mi turno a las 12 de la noche, se cumplen dos semanas de haberse concebido la estrategia de Transporte Emergente y de agradecer la comprensión de las personas usuarias y al Metro por su constante atención. La Red de Movilidad Integrada en esta administración y en este contexto, dejó de ser un mero concepto intangible que, en medio de una emergencia, se ha vuelto más visible que nunca en las calles y regulado para beneficio de todas las personas usuarias. La Red de Movilidad Integrada nunca se ha vuelto más fortalecida, visible y solidaria en las calles, como ahora. El transporte público seguirá siendo fundamental e imprescindible para la población en una ciudad de escala metropolitana.

Tres de las seis líneas de Metro fuera de servicio ya se restablecieron y a dos semanas del incidente, la Línea 1 comenzó a operar nuevamente; superando cualquier pronóstico. De acuerdo a los informes del propio Metro presentados el 23 de enero del presente, en los últimos tres años ha habido una inversión histórica del 2018 al 2020 en el Metro con un incremento de 58% en las partidas de mantenimiento y de 68% en materia de refacciones. Esta inversión ha permitido reducir en 47% los retrasos de operación durante este mismo periodo, lo que permitirá el restablecimiento de las dos líneas de Metro restantes.

La estrategia de Transporte Emergente de la Ciudad de México continúa operando con números positivos, se han cubierto los viajes con el único gran objetivo de no dejar a nadie sin llegar a su destino y hemos profesionalizado la operación con el paso de los días. Aún hay muchas perspectivas por analizar de este evento, como la articulación metropolitana en materia de transporte, para que servicios como Mexibús ingresen a la Ciudad de México y convivan con el sistema Metrobús, un hecho sin precedentes, pues es la primera vez en la historia del transporte semi-masivo que esto ocurre. La inversión realizada por el Gobierno de la Ciudad de México para la adquisición de más de ochocientas unidades que ha permitido a RTP apoyar en esta emergencia sanitaria, para el traslado del personal médico y para apoyar al Metro.

Los mas de ochenta nuevos Trolebuses y su inversión igual relevante e histórica, ha permitido ampliar el recorrido en una de sus líneas a Metro Pantitlán, registrando incremento en su demanda y demostrando que las mejoras tecnológicas adquieren mayor sentido cuando se busca un transporte que llegue a donde la gente lo requiere y no solo eso, sino con unidades articuladas que permiten mayor ocupación con sana distancia. De la misma forma, Metrobús integró una de las diez unidades eléctricas en la Línea 4 con ampliaciones de recorrido a Pantitlán, también inició el apoyo en Línea 2 del Metro con unidades articuladas circulando en avenida Tlalpan, diversificando las alternativas de recorridos a usuarios

Unidades de Metrobús en Av. Tlalpan 


Unidades de Trolebús con ampliación de recorrido al CETRAM Pantitlán

Convencido estoy de que el camino que debemos seguir es el de continuar visibilizando la importancia del transporte masivo como el Metro, al igual que la continua mejora en la calidad de la Red de Movilidad Integrada y el Transporte Público.

27 de octubre de 2016

Inseguridad y victimización en el transporte público de México 2014-2015


Inseguridad en el transporte público en la ZMVM y México
La inseguridad es un tema importante en movilidad urbana. Además de los hechos de tránsito, la percepción de inseguridad se traduce en el grado de vulnerabilidad que se tiene de ser víctima de la delincuencia. Esto cobra mayor importancia a la hora de tomar el transporte que en principio debe garantizar la seguridad del usuario durante su trayecto. Viajar en transporte público o automóvil e incluso, caminar por la calles, dependerá en gran medida de la percepción de seguridad que el usuario tenga y de las políticas de mejora que se implementen.  El siguiente análisis arroja luz a la percepción de inseguridad y victimización de los usuarios de transporte público en las zonas metropolitanas de México.

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE) 2015 y 2016 muestra que en la  Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) se registró un incremento en la percepción de inseguridad en transporte público de 83% en 2014 a 85% en 2015.  Un 17% en 2014 dejó el transporte público por temor de ser víctima de algún delito, mientras que al 2015 representan un 20%. El automóvil no parece consolidarse como el medio de transporte más seguro, considerando el aumento en la percepción de inseguridad de 27% a 33% entre la población en el último año. A pesar de reducirse en -14% los delitos registrados en transporte público de 2014 al 2015, las entidades de Ciudad de México con 47% y el Estado de México con 46% cuentan con los mayores porcentajes respecto al total de delitos. 

Existen sólo tres zonas metropolitanas que redujeron su percepeción de inseguridad en el transporte y donde la población no abandonó el transporte público (Morelia, Guadalajara y Villahermosa). La zona metropolitana de Toluca y Acapulco a pesar de contar con crecimiento en la percepeción de inseguridad, la población evitó dejar el transporte público. Hay zonas metropolitanas que tienen reduccion en percepción de inseguridad y que dejan de usar transporte público como sucede con la zona metropolitana de La Paz y Saltillo. Finalmente existen aproximadamente veinte zonas metropolitanas que ante el crecimiento en la percepeción de inseguridad también dejaron de usar el transporte público; Colima y Oaxaca son  casos donde se acentúa este fenomeno . En la ZMVM y otras zonas metropolitnas no tienen un crecimiento exponencial en este fenomeno y por tanto no figura en la siguiente gráfica.

El automóvil y su vulnerabilidad

Cifras de la ENVIPE[1] muestran que en 2015 un 30% de la población en las zonas metropolitanas de México se sentían inseguros en el automóvil; de hecho esta percepción incrementó en 2015 a un  36%. No es menos importante señalar que ante el incremento de vehículos en las ciudades, las vialidades se convierten en estacionamientos en horas pico y la vulnerabilidad aumenta; situación que ni los segundos pisos llegan a resolver y que se ha evidenciado en las ciudades con mayor frecuencia. Sólamente las zonas metropolitanas de Chihuahua y La Paz el automovil supera la percepeción de inseguridad en automóvil frente al transporte público  y hay zonas donde la brecha es amplia como sucede con la ZMVM (Ciudad de México).


Inseguridad en el transporte público

No sólo los automovilistas son vulnerables a la delincuencia, la percepción de inseguridad entre usuarios del transporte público es mayor y aumentó en las zonas metropolitanas de México de 67% en 2014 a 69% en 2015 (ENVIPE, 2015 y 2016). Las zonas metropolitanas dónde mayor incrementó la percepción de inseguridad en transporte público fueron  Colima con 54%, Querétaro con 33%, Campeche con 22%, mientras que seis zonas metropolitanas de México redujeron sus percepción como en Morelia (-21%), Saltillo (-8%), La Paz (-5%), Villahermosa (-3%), Cuernavaca (-2%) y Guadalajara(-2%). Surgen nuevas preguntas sobre lo hecho en materia de seguridad en aquellas zonas metropolitanas donde se redujo la percepción de inseguridad.
 
La percepción de inseguridad por género en 2015 representaba un 55% de las mujeres que percibían como inseguro el transporte público en México. Las mujeres que habitaban las zonas metropolitanas de Colima (66%), Veracruz (63%), Toluca (63%), Tepic,  (63%). Los menores porcentajes, con 53% se encuentran en las ZMVM y la zona metropolitana de Monterrey. Al respecto, es el género femenino quien tiene altas tasas de percepción de inseguridad en transporte público dejando la agenda pendiente para este grupo demográfico. 


Dejan de usar el transporte público por temor  a ser víctima de delito

Ante la alerta sobre las altas tasas de motorización, contaminación auditiva y ambiental, la reducción del presupuesto destinado a la mejora de infraestructura de movilidad urbana sustentable y el temor por ser víctima de algún delito; el abandono del transporte público por parte de los usuarios que tienen los medios para acceder a otro medio de transporte se ha incrementado en los últimos años. 

Del 2014 al 2015 hay un crecimiento de la población que dejó de usar transporte público que sumaba 17% en 2014 y que al 2015 aumentó a 20% de la población en las zonas metropolitanas de México. Este patrón se incrementa de manera exponencial en las zonas metropolitanas de Toluca (112%), La Paz (94%), Colima (57%) y Veracruz (55%). Algunas de las zonas metropolitanas anteriores también mostraron una mayor percepción de inseguridad en transporte público por lo que la relación entre este fenómeno y abandonar el medio de transporte se confirman.

Resalta importante el incremento de 123 mil a 271 mil mujeres (+120%) que dejaron de usar el transporte público en la zona metropolitana de Toluca por miedo a ser víctima de algún delito, además de La Paz (+130%) y Villahermosa (+102%). Así las políticas de transporte enfocadas a la seguridad las mujeres deben ampliarse en la mayor parte de los sistemas de transporte. Respecto a la población masculina y las zonas metropolitanas con altos porcentajes de población que ha dejado de usar el transporte público de manera exponencial, las zonas metropolitanas de Toluca (99%), Acapulco (73%) y Colima (69%) son representativas. 

Dejan de caminar por las calles

Caminar por las calles también es considerada en esta encuesta y aquellas personas que lo dejaron de hacer en 2014 representaban un 34% (12.1 millones), mientras que al 2015 se incrementó la tasa a un 37% (13.2 millones). Ya se ha alertado sobre las condiciones de inseguridad entre los peatones, pero se desconoce la percepción de inseguridad entre quienes caminamos hacia nuestro destino y de ahí la importancia de esta fuente.


Delitos en transporte público

En 2014 la ENVIPE registró un total de 29.3 millones de delitos de los cuales un 28% estaban relacionados con robos en transporte público, mientras que al 2015 el porcentaje aumentó a 29%. Las entidades más afectadas y donde ha incrementado el número de delitos respecto al año 2014 son Sonora (+37%) Jalisco (+33%), Baja California Sur y Colima con (16%). A pesar de que la Ciudad de México o el Estado de México no se encuentren entre las entidades con mayor crecimiento de delitos en transporte público, si concentran el mayor porcentaje de casos sus entidades con 47% y 46%, respectivamente al 2015.


En cuando a la hora de ocurrencia de los delitos en transporte público, en el 2015 se incrementaron los delitos en la noche y la madrugada.La percepción de inseguridad pareciera subjetiva, sin embargo son estas fuentes de información las que nos permiten obtener un panorama general a nivel nacional. Con esta información múltiples zonas metropolitanas pueden comenzar a implementar medidas que mitiguen los índices delictivos y reduzcan la vulnerabilidad de los usuarios de transporte que proporcionalmente representan un 60% de los viajes.




Este post resume brevemente los hallazgos de la ENVIPE 2015 y los compara con la reciente encuesta de 2016, el artículo que elaborado por Jimena David de México Evalúa, aborda este tema de manera profunda en un post que también retoma la ENVIPE 2015.


[1] Se utilizó como fuente primaria la ENVIPE 2016 que es representativa del año 2015 y la ENVIPE 2015 que es representativa al año 2014.